Retos.

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Desde que decidí, definitivamente, volver a instalarme en España, todo son sorpresas e intimidaciones al Síndrome del choque cultural inverso, que- acojonado-se ha quedado tiritando en una esquina. Que bien tenerlo bajo las cuerdas, porque me estaba dando la grande.  Ha quedado atrás el “no entiendo nada de este pais”, “yo aqui no encajo”, la gente no entiende nada”, “uffffffff”. Pasó, se transformó en otra cosa. Ahora, el universo es mi aliado, la chispa ha vuelto y  Love is in the Air.
No puedo dejar de hablar, nombrar y dar la brasa con mi nuevo juguete preferido: el grupo de wassap de las niñas del cole #20añosdespues. Tendría que escribir un libro entero, con el desorden de los acontecimientos correctamente colocados, y la complejidad de los sentimientos -abiertos en canal, sin filtro ni paños calientes- de los ultimos años, para entender lo fundamentales e importantes que están siendo para mí. No sé que sería de mí en esta vuelta sin sus risas, apoyo y respeto incondicional. No sé que sería de mí  sin las sorpresas cotidianas de descubrir en muchas de ellas facetas que me dejan con la boca abierta, de aquellas que siempre fueron más cercanas y de las que no.  Sin el desconcierto feliz de descubrirme a mí misma en situaciones que creía tener superadas o de las que venia de vuelta…tururú. Infinita sorpresa porque todo este torrente viene de quienes, y del ambiente, del que menos me lo esperaba: una sorpresa y un bofetón a los prejuicios que pudiesen quedarme…. En serio:  “God Only Knows What I’d Be Without You” Una riqueza de formas y contenidos que me cuesta imaginar pueda encontrar, con tal intensidad y pureza, en otro grupo hoy día.  La gente que me conoce bien sabe que soy muy fan de los individuos como entes independientes, de los encuentros tu a tu, face to face, de persona a persona, de individua a individua, de la profundidad de una conversación entre dos almas. Lo grupal no siempre me da buena espina por la tendencia a masa que suele tener, pero mis niñas son diferentes.  Y si mis niñas son lo más, se dice y punto.

Además de la parte emocional que me trae plena y entretenida, están las risas que llegan a nivel de risoterapia al infinito, sin medida ni control.  No nos hace falta comer sardinas pa tener sed y cada día algo divertido se maquina como si nuestras adolescentes interiores nunca hubiesen dejado de inventar juegos. Todo un síntoma de buena salud.

Hoy quiero hablar de los retos, nuestros retos. No sé en que momento se empezarona  crear retos de unas a otras en nuestras realidades cotidianas. Cuando comencé en mi nuevo trabajo, me tuvieron dos semanas de excursiones por Andalucía, ya que tenía que conocer los productos que ofrecían- mi agencia es de Excursiones, tours y actividades-, hacer fotos para las nuevas webs que estamos preparando y, en fin, hacerme el cuerpo y una idea de donde estaba metida. Que sensación tan extraña esta de ser como guiri en mi propia tierra, y que rica la sensación de tomar distancia respecto a lo más conocido y familiar – que tras 12 años fuera no lo era ya tanto- , es todo un ejercición de perspectiva y “escarbe” al poder de la mente. No tiene desperdicio. Pues si unimos a este, ya de por sí experimento, los retos jaleosos que las niñas proponían en cada lugar, pues ya ni te cuento. Para cumplirlos me tenía que buscar la vida en la hora libre de la comida o cuando bicheara el hueco propicio. Los retos ¡me han dao la vida!. Excursiones dentro de este gran viaje que me está tocando vivir, que no es más que el viaje del regreso. Sólo quien ha vivido mucho tiempo fuera y desarraigado sabe de lo que hablo….

El primero me lo propuso María Toro, que  es como…como…como… Mira, yo no tengo palabras para la Toro, porque es demasiado especial como para gastar el diccionario común. Ella simplemente…It,s like learning a new lenguage“.   🙂
Bueno, pues en mi excursión a Tanger lo mejor fue, desde luego, buscar a Badawi el de las especias. Tenía esta imágen del sujeto con María y  a partir de aqui búscate la vida Sonsi para comprar un puñadito de Curcuma, otro de anis estrellado y otro de canela, amén de la foto demostrativa y selfitera de rigor con el tal Badawí.
IMG_0668Maria y Badawi.

Y ahí me ves como una loca por esos callejones del Zoco, enseñando foto y preguntando por el tal Badawi hasta que dí, al límite de #correqueelferrysenosva, con él.

IMG_3526Y de allí me fui más feliz que una perdiz, con mis polvitos mágicos, que aun están dando vueltas por Sevilla, alrededores- y no dudo que puedan volar al extranjero de extraperlo- hasta que lleguen a la cocina en la que debieron de aterrizar.

Por mi parte, tocaba que yo le pusiera uno a ella cuando fuese al Poblado DF -gran localidad costera del Sur de España-. Para no perdernos en pormenores, tonterías y minucias diremos que sí….que cumplió el reto a punto y en punto…ejem… Que era, ni más ni menos, que acercarse al Limbo, uno de los bares más punteros del Poblado DF y hacerse un selfie con Kevin,  uno de los dueños y un mítico de la localidad muy querido, aunque él es un hijo de la Gran Bretaña.

maria-y-kevin-finalesMe los como a los dos!

En Córdoba, el reto me lo puso Cecilia, otra de mis niñas que me mata, y cuyo reencuentro me alegra y llena hasta decir basta. Es que la cultura, y las obsesiones unen una barbaridad, si ambas se cogen de la mano ya se nos va la cabeza. Que es lo que nos pasa a Ceci y a  mí, con esta droga que es la cultura, que se nos va, pero mucho  y a otro nivel. Nos ponemos ciegacas de “culturina” y es lo que tiene. Pero este tema, lo dejamos para otra ocasión.  La cuestión es que tenía que reencontrarme con Carmen Vilela, otra de nuestras compañeras del cole que vive en Córdoba, y la encontré tal como la recordaba: alegre, cercana, cariñosa, simpática, sonrisa contagiosa…buah..La Vilela…monumento ya!. Pero el reencuentro con Carmen solamente era demasiado fácil, así que además había que comerse una tapa de -aparentemente-la mejor tortilla del universo en un bar mítico a un lado de la catedral: El Santos.

Y así fue….

IMG_3534Pero como iba a dejar mi Vile, que me fuese de Córdoba sin llevarme a un super sitio, al que tengo si o si que vover sin límites de horas: El Pisto. Ay! que bien estuve yo en el Pisto, que me gustó la comida, que bien me cayó su dueño Rafael, y que arte más grande con esto! ARTE!
2017-03-14-PHOTO-00000001 2017-03-14-PHOTO-00000002Reto conseguido, aunque casi se van sin mí de vuelta, porque llegué tarde, atabalá y corriendo al bus. Carmen… prometo, es más, amenazo con volver!  Y que tiemble el Pisto porque de allí no me pienso levantar hasta que el paladar me empiece a rozar. 😉

Y el último reto  fue en Ronda o Macondo. Psss, no se lo digáis a mucha gente, pero me he enterado que Ronda está llenita de Buendías…como te lo digo. Si a eso unimos que ese Tajo y esa localización ya es de un realismo mágico o de una magia realista que te hace hasta sospechar, pues blanco y en botella. Y que Gabo me perdone por cambiarle las bananas por los vinos.

Ronda-sonsoles-lozano-1La cuestión es que yo tenia un reto y lo cumplí, ir al Tragatapas a encontrarme con Benito -Aureliano Buendía- su dueño y hacerme un selfie.

benito-rondaY así cumplí con mis retos diarios, así viví mis aventuras dentro de la aventura, dentro de la aventura…las trimetaventuras que mis niñas me proponían.

Trabajo y diversión, responsabilidad y emociones, ida y vuelta, regreso y progreso…Yo ya me entiendo.
No pareís nunca de viajar y explorar en todas su formas y texturas posibles, la vida es eso: un viaje.

Y a mis niñas…gracias por todo y por tanto.

Viajad Viajad Malditos.

 

Periodista de viajes, guía de turismo, fotografa y editora de contenidos. Enamorada del Slow travel, del senderismo, del queso y del Camino de Santiago.

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