Turismo de la desolación , más allá de Chernobyl. Parte I

Años antes que Chernobyl se convirtiese en un destino turístico de masas, muchos viajeros atraídos por la historia, el morbo o la pura desolación, ya se dedicaban a visitar lugares teñidos en su mayoría de un pasado oscuro. Tan oscuro, que a esta tendencia global en el mundo de los viajes se conoce como “turismo negro o de la desolación”.  Lugares con un pasado tormentoso, llenos de violencia, muertes, asesinatos, torturas y catástrofes, pero con un indudable valor histórico. ¿ Morbo, pesimismo o amor por la Historia?

Hasta hace poco, este tipo de turismo estaba reservado a viajeros muy particulares, que desdeñan la comodidad, la belleza y el descanso, para anteponer la investigación histórica, la percepción de energías particulares,  el amor por el conocimiento de la “Historia incómoda”, el cosquilleo de lo morboso y la búsqueda de la belleza en la fealdad y lo abyecto.

Definitivamente no son lugares “agradables” ni cómodos, pero sumamente interesantes. En mi opinión, más allá del frikismo, son espacios que nos conciencia sobre la naturaleza del ser humano, sobre nosotros mismos y nuestro yo más profundo.

Turismo negro en Europa

Auswitch-Birkenau

Sin duda, el plato estrella de este tipo de turismo. Un lugar de sobras conocido por todo el mundo, no sólo por los apasionados de la historia. El complejo Auswitch-Birkenau fue el mayor campo de concentración en la época Nazi, el lugar donde se ejecutó la llamada “Solución final para el problema judío”. El resultado es de sobras conocido, pero siempre igual de impactante: el asesinato sistemático de entre 4 y 6 millones de judíos. Aunque se destrozaron gran parte de las cámaras de gas y los hornos crematorios, el lugar es un museo y una oda a la memoria histórica que sigue manteniendo una atmósfera muy particular. Auswitch se encuentra en Polonia a 70 km de Cracovia. Se puede llegar en tren, bus y coche.

Precio entrada: 10€ con visita guiada.

Penal de Karosta, en Letonia

Al este del mar Báltico se encuentra esta antigua cárcel, hoy día convertida en Hotel, donde vivir una experiencia extrema. Entre 1903 y 1997, fecha en la que se cerró definitivamente,, fueron miles los hombres que sufrieron torturas y murieron entre sus paredes. Como muchos lugares históricos, pasó de unas manos a otras, perpetuando así la cultura de la violencia bajo diferentes máscaras: regímenes como el soviético, el nazi o el letón.

La particularidad de este lugar es que no se trata tan sólo de un sitio que visitar. Si decides quedarte a dormir aquí, tienes que saber que no serás un huésped, sino un prisionero. Se recrea la vida en la cárcel, tal cual era cuando aun funcionaba. Lo que encontrarás, serán camastros de hierro, comida de cárcel, agua fría para bañarse, interrogatorios, caminatas nocturnas, gritos a cualquier hora, flexiones, la limpieza de los baños y castigos en caso de no cumplir con las órdenes. Se toman tan en serio esta “experiencia” que los viajeros, antes de alojarse, deben firmar un documento en el que aceptan las condiciones en las que vivirán durante los próximos días. Para los que quieren más, hay actividades extras que puedes reservar. Una es “Behind-the bars”, una show interactivo en el que te ves envuelto en el rol de policía de la prisión. La otra es un juego de “sacpe room” Hay tantas formas de pasar unas vacaciones….

Sin duda, uno de los hoteles más peculiares del planeta.

Precios.
Noche Extrema 15€
Behind the bars: 9€

El pueblo de Oradour-sur-Glane (Francia)

Conocido también como el “pueblo mártir de las SS”, ya que cuerpo de élite Nazi mató a sangre fría a absolutamente toda la población durante la II Guerra Mundial.  Un total de 642 habitantes que fueron quemados vivos o acribillados a sangre fría.

Francia mantiene intacto este pequeño pueblo, donde en la entrada hay un cartel que reza: “Aquí el tiempo ha permanecido congelado para que tú te acuerdes».  La importancia y la conciencia sobre la Memoria Histórica siempre presente en este tipo de lugares.

Las casas se ven como recién bombardeadas, se encuentran esqueletos de bicicletas, oxidados, restos de máquinas de coser, de somieres de hierro, de muelles de colchones, y de coches atascados en los garajes.

Oradour-sur-Glane se encuentra en el centro de Francia, a 20 km de la ciudad de Limoges -conocida mundialmente por su porcelana. Desde aquí puedes ir en coche ( 20 min) o en Bus ( Línea 12).

Turismo negro en Asia

Museo del Genocidio de Tuol Sleng (Camboya)

Entre los años 1975 y 1979, desaparecieron en Camboya entre 1 y 3 millones de personas, una cuarta parte de toda la población camboyana, que se dice pronto. En 1980 se abre este museo para no olvidar jamás el masivo Genocidio Camboyano de Tuol Sleng S-21. Este museo está ubicado en la prisión de alta seguridad que Pol Pot y los Jemeres Rojos establecieron en la capital de Camboya, Phnom Penh. Durante 4 años, los Jemeres Rojos, fundadores de la Kampuchea Democrática, una dictadura de extrema izquierda, de carácter maoísta, propugnaron una sociedad totalmente rural, y movilizaron a toda la población fuera de las ciudades. Esto dio lugar a una serie de hambrunas, que junto a los programas de exterminio, redujo la población drásticamente.

Es difícil imaginar como en pleno centro de la capital del país, existiese este edificio donde sucedieron todas las abominaciones humanas posibles. Antes de convertirse en cárcel, era un colegio, por lo que muchas de sus torturas se ejecutaron en salas de las que aún colgaban la pizarra y algunos dibujos infantiles…

Cubos para hundir la cabeza, aparatos para arrancar las uñas, los esqueletos metálicos de las camas donde se ejecutaban las torturas, esto y mucho más puedes ver en el museo… todo ello en unas aulas, ahora despintadas por el paso del tiempo, con las ventanas enrejadas y con fotografías de tan infausta época colgadas en las paredes, a menudo de retratos que los mismos ejecutores hacían a los presos.

Una enorme lección de historia contemporánea y del sufrimiento extremo al que fueron sometidos millones de camboyanos hace tan sólo unos años.

Abierto entre las 8:00 am – 5:00 pm
Precio: 5$

Bosque Aokigahara o ‘bosque de los suicidas’ en Japón

Este bosque, ubicado en la cara norte del famoso monte Fuji, está considerado desde hace siglos un bosque maldito. Hoy día, es uno de los lugares más populares de Japón para cometer suicidio. Una media de 100 personas se suicidan aquí al año, por lo que está plagado de carteles que intentan disuadir, alentar y ayudar a los suicidas. El origen de esta práctica parece ser que es el libro publicado de Seicho Matsumoto, Kuroi Jukai, el cual narra la historia de un joven enamorado que decide suicidarse en el bosque y el “Manual del suicidio” (Kanzen Jisatsu Manyuaru) de Tsurumi Wataru. Parece ser que ,a partir de estas publicaciones, muchas personas decidieron imitarlos. Son miles de turistas los que se internan en el bosque atraídos por el morbo ( porque este lugar es puro morbo) para encontrarse con restos humanos entre la maleza, medicamentos caducados, comida, casas de campaña abandonadas, prendas de ropa, zapatos desparejados, espejos o bolsos de mujeres, entre otros detalles escabrosos, preludio del final.
Se encuentra a 100 km de Tokyo.

Ruínas del terremoto de Wenchuan (China)

El 12 de mayo de 2008, un terremoto de magnitud 8,0 sacudió Wenchuan, en la provincia de Sichuan, y mató a casi 70.000 personas y dejó unas 18.000 desaparecidas. Fue en la localidad de Beichuan donde el seismo produjo mayor temblor y casi la mitad de las muertes. Las autoridades chinas decidieron mantener las ruinas intactas a modo de recordatorio y monumento.

En la próxima entrega os contaré de algunos lugares en África y América donde seguir dando rienda suelta a tu lado más oscuro.

Material extra sobre el turismo negro

Documental Dark Tourist de Netflix

Reportaje fotográfico. Libro: Tourisme de la désolation. Ambroise Tézenas

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