Excursion a Kuna Yala_Extremos. Parte III

En mi excursion a Kuna Yala llegó un momento en el que me tuve que enfrentar a la otra cara de la moneda, lo sordido frente  a lo puro, la fealdad frente a la belleza, no sabía lo que me esperaba cuando abandoné isla porvenir.  Cuando puse un pie en Cartí, supe de inmediato que ese sitio no me iba a gustar. Una cosa es sucio y otra muy distinta es sórdido, aunque puedan estar relacionadas. Cartí era todo eso junto y más.

Desde el momento en que íbamos llegando, este era el aspecto de la costa de la isla: sin palmeras, sin agua transparente y ni un grano de arena en todo su perímetro.

Cierto que es una isla base, suministro, donde se encuentra una escuela, la sala del consejo, ambulatorio, tiendas de comestibles y lo que llaman la “casa del pueblo”.

Esta isla es la más cercana a la costa panameña, así que sirve de puerto de llegada y reparto de distintas mercancías a las otras islas, y también es un lugar de donde salen cargueros rumbo a Colombia.

Por cierto que este dato creo que es el más interesante. Es imposible llegar de Panamá a Colombia por tierra, tan solo por avión. Teniendo en cuenta que los pasajes son caros dentro de Latinoamérica, una opción mucho más barata , y sin duda mas aventurera, es enrolarse en un barco carguero desde aquí. Al mas puro viejo estilo explorador.

Kuna Yala. Carti by Sonsoles LozanoDentro de sus calles, encuentro mucha suciedad y esa pobreza a la que no hay forma de arrancarle dignidad posible, y eso que diginidad a los kunas les basta y les sobra. Pero amigos, no es lo mismo ser pobre – o mejor digamos básicos- bajo un cocotero y comiendo langosta fresca, que vivir en una  choza por donde pasan ratas en el techo.

Chiqui me ayudó a dar con el tal Evelio, hermano de Blas. El tal Evelio era bien conocido en la comunidad, y tenía la única conexión a internet posible -por cable, o sea de uno en uno- en muchas islas, con lo cual su choza era una fiesta de hamacas y gente espanzurrá por las esquinas.

Allí había un tipo que andaba con unos estudiantes de periodismo de la city, trabajaba para el departamento de turismo kuna, que vigilaba el alquiler de los yates que atracaban en su territorio. Era un estudioso de su cultura y me contó muchas cosas dela comunidad e historia kuna. Fue lo mejor que me llevo de mi paso por esa isla, de hecho la único bueno.

Aparte del tema de los omeguits (homosexuales) y los albinos, tema que trato aparte en este post, me gustó mucho lo que contó sobre el significado de las hamacas para ellos.

La hamaca donde duermen durante toda su vida, es una representación del útero materno. Por eso cuando mueren se entierran en su hamaca y esta en la tierra a su vez, como símbolo de volver al vientre de la madre tierra. ¿ No es precioso?.

Ahora, cada vez que me tumbo en una hamaca no puedo evitar asociar la sensación al hundirte en su tela, con la de estar dentro de un abrazo maternal.

Me acomodó esa noche en la “casa del pueblo”, justo al lado de los amarraderos de los barcos, donde tenían algunas habitaciones para invitados, y por las que pagabas la voluntad.

Esa noche no pude dormir con el ruido del motor de los cargueros en el puerto. Casi que no había mucha diferencia entre estar fuera y dentro del barco directamente. Además, escuchaba  gritos y sonidos extraños bajo mi ventana. Me asomé y pude ver gente rebuscando en la basura y en las esquinas, junto a esta visión  aspiré una bocanada de gasolina mexclada con agua insalubre y mierda…si, mierda.

Muy sórdido, no hay otra palabra. Y sin embargo se me venían a la mente tantos fragmentos e imágenes literarias que me ayudó a dotarle a la escena de poesía, de la oscura y de la buena. Una vez más, mis lecturas venían a salvarme y a colorear la vida….

Hombres impasibles a la lejanía maravillosa, al cielo entre los barcos, al paisaje de conjunto, al suelo atiborrado de objetos de lugares remotos como pedazos de mundo en el melancólico corazón de un mar…”  

 Alejandra Pizarnik

A la mañana siguiente, desayuné cualquier cosa y estaba deseando embarcarme  para sumergirme de nuevo en ese azul maravilloso, que nada tenía que ver con la sordidez que me rodeaba.  Kuna Yala es un Doctor Jekyll que oculta a su propio Mister Hyde.

Esto es un baño, de tantos que sobresalen al mar. Todos y cada uno de ellos desaloja sus restos directamente en el agua, sin ningún tipo de pudor ni conciencia.

Aunque este post desanime un poco y desde luego no sea una recomendación, no quiero guardarme nada, ni bueno ni malo. Si es posible, eviten Cartí.

Los viajes también son momentos de confusión, cansancio, incomode, a veces surrealismo; y no solo las maravillas que mostramos en fotos. Lo bueno y lo malo, lo bello y lo mostruoso, lo placentero y lo doloroso…el ying y el yang.

Se pasa fácilmente de un extremo a otro. Los viajeros, -que no los turistas- lo sabemos, lo aceptamos y siempre a pesar de todo, queremos volver a repetir, porque estamos malditos. 🙂

Ahora eso si, el próximo post es precioso. Ahí obtuve un nombre kuna que es uno de mis grandes orgullos:  Siasepú, la sobrina blanca

Y si esta entrada te gustó, no te la guardes en ningún saquito, mejor….compártela maldito!

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

Son.

Vocabulario Kuna

* Gabi go pié ( o así suena)_ Quiero un café.

Datos de interés.

Duración: entre Panamá city y Kuna Yala, 3 hr. en coche.

Precio: Lo que me ofrecían eran unos 80 $, que incluye el coche de ida y vuelta de Panamá a Kuna Yala, el arancel de entrada, y algo de un impuesto de gasolina. Transporte en lancha aparte, que de hecho suele salir lo mas caro.
Pero…siempre hablando con la gente, y sin miedo al regateo, se puede conseguir que por unos 50$ además de todo eso, te lleven en lancha.
Si quieres que te pase mi contacto directo, escríbeme a sonsuka@gmail.com.
La entrada a cada isla se paga de manera individual: 1$

Alojamiento: 5 $ por acampar, 15/ 30 $ cabañas. Normalmente incluyendo todas las instalaciones que hay en cada isla.

Si te gustó la entrada o crees que puede serle útil a alguien más, no te la guardes en el saquito, mejor compártela maldito!

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.
Son.

Periodista de viajes, guía de turismo, fotografa y editora de contenidos. Enamorada del Slow travel, del senderismo, del queso y del Camino de Santiago.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *